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Ceboruco: historia, información, significado y más

El Ceboruco es un volcán antiguo que aún se encuentra en condición activa, siendo la de 1870 su última erupción registrada. Su ubicación está en el Eje Neovolcánico y su cercanía al triple contacto de placas del Caribe, Norteamérica y Cocos, lo ubica en una zona muy activa. Para saber más, lea el presente artículo.

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Ubicación

El volcán Ceboruco se encuentra al norte del continente americano, específicamente en el país de México, en una zona muy próxima al contacto de placas caribeña, norteamericana y la de Cocos, lo que implica que la actividad sísmica y volcánica es importante en dicha región. En base a este punto, podemos confirmar esto ya que el mismo se localiza en un área geográfica denominada Eje Neovolcánico, más concretamente al extremo occidente de esta formación montañosa, en la entidad de Nayarit. (ver articulo: Paricutin)

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En base a lo antes descrito, podemos añadir que el Ceboruco dista de al menos 33 kilómetros de Ixtlán del Río, además de limitar con las comunidades de Jala, Ahuacatlán, Heriberto Jara, Marquezado y Uzeta. Llegar a la cresta de este volcán puede ser un poco complicado, ya que este se encuentra conformado por rocas producto de sus erupciones, siendo la más importante la ocurrida durante el año de 1870, en la que produjo afectaciones considerables a los poblados periféricos. En dicho evento no se dataron pérdida de vidas humanas, pero este se encuentra aún bajo monitoreo.

Actualmente México cuenta con una docena de volcanes activos, siendo el Ceboruco uno de estos, sin embargo, llama la atención que en su sector, él sea el único que presenta dicha condición de volcán activo, observándose que sus fumarolas continúan emitiendo gases, vapor y cenizas, por lo que no se descarta que el mismo entre en erupción en un futuro cercano.

Este volcán entra en la categoría de estratovolcanes, es decir, posee una pendiente muy inclinada, sus erupciones suelen tener mucha frecuencia y su lava no suele recorrer grandes distancias ya que se endurece rápido, además su contenido magmático es ácido o sílice. (ver articulo: Carihuairazo)

Acceder a la cresta de este volcán, puede llegar a ser un poco complicado después de cierta elevación, ya que el mismo alcanza una altura de 2280 metros sobre el nivel del mar. En principio puede llegarse rápidamente al Ceboruco hasta los 1500 metros, sin embargo después de esta cota, el sendero presenta mucha gravilla que complica la escalada, del mismo modo que se angosta el camino mientras se asciende. Esto por ejemplo, no ha impedido que algunos agricultores de la zona, aprovechen las bondades del suelo al pie del mismo con sembradíos de tabaco, maíz y sorgo por mencionar algunos.

Los otros rubros que se pueden observar en dicho espacio son el frijol, la caña de azúcar, el arroz, el melón, la sandía, la piña, el aguacate, el café, el plátano y el mango. Pero la agricultura no es la única actividad aprovechable en la periferia del Ceboruco, una de estas es la ganadería, principalmente bobina y porcina, además de disfrutar de especias acuáticas como el camarón, el ostión y la mojarra tilapia. En dicha zona, también encontramos yacimientos de plata y cobre. Del mismo modo tiene una pequeña zona industrial de transformación, de Guanos, fertilizantes, empacadoras de mariscos y azucareras por señalar algunos. (ver articulo: Everman)

Información geológica

El volcán Ceboruco se encuentra en el Eje Neovolcánico de México, el cual se encuentra muy cerca del borde entre las placas tectónicas del Caribe, Norteamérica y Cocos, siendo su última erupción la generada en el año de 1970, esta sin embargo no ha sido la única, ya que estudios realizados por Nelson en el año de 1980, plantean que se han generado en el lugar un mínimo de ocho erupciones en el último milenio, por lo que se calcula una periodicidad aproximada de cada 125 años. Cuando un volcán se mantiene activo y además su última fase eruptiva pasa de cien años, los científicos notan interés por las posibles consecuencias que este pueda ocasionar.

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El Ceboruco se puede caracterizar por ser una estructura volcánica promedio, de casi sesenta kilómetros cúbicos como volumen. La cadena montañosa en la cual él se emplaza, pasa por las regiones de Guadalajara, Jalisco hasta Tepic, Nayarit, en la cual podemos encontrar algunos cúmulos volcánicos como los de Ceboruco, Las Navajas, Sangangüey,  San Juan, Santa María del Oro, Sierra la Primavera, Tepetiltic, Tequila, al igual que una caldera volcánica de pequeñas dimensiones a la que no se le ha atribuido nombre y una gran cantidad de minúsculos conos escoriáceos, algunos domos riolíticos y dacíticos.

Otro de los aspectos interesantes del Ceboruco, es que este posee una caldera volcánica, siendo catalogadas por Williams y McBirney en el año de 1979 como tipo Krakatoa, ya que son producto de una explosión volcánica de cenizas y pómez silícicas en sus últimas fases eruptivas. Este volcán alcanza una altura de 2280 metros sobre el nivel del mar y en promedio su elevación con respecto al valle de Jala y Ahuacatlán se acerca  a los mil metros. Una de las características más interesantes geológicamente hablando, es que el mismo contiene al menos un par de calderas volcánicas alcanzando dimensiones de 3.7 y 1.5 kilómetros respectivamente.

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Uno de los aspectos que caracteriza al volcán Ceboruco tiene que ver con las vertientes del mismo, teniendo las del este y sur, una capa de vegetal importante, no obstante en la sección norte y oeste el flujo de lava que se encuentra como superficie del terreno parece ser muy reciente. En cuanto al sector sureste, existen al menos un par de domos volcánicos al igual que un cono escoriáceo. En la vertiente opuesta solo se presentan conos escoriáceos. Todas estas estructuras tienden a alinearse con otro bloque de estructuras geológicas similares al noroeste del Ceboruco y acorde a la formación orográfica del lugar. (ver articulo: Misti)

Historia del Ceboruco

La evolución del volcán Ceboruco, la podemos resumir en tres etapas, siendo la primera la correspondiente a un periodo de tiempo 930 años antes de nuestra era, más o menos doscientos años de margen de error, cuando se dio la creación del antiguo volcán, el cual era de tipo estratovolcán andesítico y cónico, el cual se había edificado a través del tiempo, alcanzando una elevación de al menos 2700 metros sobre el nivel del mar, por lo que se considera que este era al menos quinientos metros mayor que su cota actual. Esto quiere decir que las erupciones suscitadas en el mismo paulatinamente han generado el colapso de las paredes de su cresta.

Esta etapa se cierra cuando el Ceboruco genera una erupción hacia Jala, aproximadamente hace unos mil años, ocasionando el deterioro total de la sección central y superior del esta cresta volcánica, la cual provoco la aparición de una caldera volcánica que ronda los cuatro kilómetros de diámetro. De este periodo también es reconocido el flujo destiladero. Es importante señalar que esta caldera es la de mayor dimensión que se puede encontrar en este volcán ya que el mismo presenta al menos un par de estas.

La otra etapa que corresponde a la evolución geológica del Ceboruco es aquella en la que se generó un domo de lava compuesta por dacita. En este periodo de tiempo que corresponde a los 930 años a 1100 años de nuestra era, se produce la creación de la segunda caldera volcánica, sin embargo, esta no presenta las mismas dimensiones que la anterior, ya que solo alcanza los 850 metros de radio, encontrándose además, dentro de la anterior caldera. El mismo se encontraba en un proceso de actividad acelerada al concluir la erupción pliniana del Jala.

Las erupciones plinianas hacen referencia a aquellas composiciones magmáticas ácidas, las cuales son muy explosivas, tal como la generada en el volcán Vesubio, que acabaría con la existencia de Pompeya. Este tipo de erupción promueve la expulsión de material gasífero, piroclástico y de cenizas del volcán por lo que se pueden catalogar como extremadamente peligrosas. Además, los mismos son lanzados a alta velocidad desde el volcán y la columna de cenizas puede llegar a estar por encima de los 30 mil metros sobre el nivel del mar.

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En este orden de ideas, esta segunda fase del volcán Ceboruco, permitió la formación de un domo de lava dacita bastante grande, el cual se le denomina “Cúpula Dos Equis” y se desarrolló en la parte interna de la caldera, logrando una dimensión bastante generosa de 1.7 kilómetros de diámetro por unos 280 metros de elevación, equivalentes a una proporción de volumen cercana a los 1.3 kilómetros cúbicos. Este domo se vendría abajo durante la erupción de Coapales hace aproximadamente unos 1100 años después de Cristo, ocasionando que se generara la segunda caldera volcánica de hasta 1,5 kilómetros.

La tercera fase formo domos de lava andesíticas, así como también flujos de material incandescente de las explosiones flanco hace 1100 años antes de nuestra era, luego de la caída de la cúpula de lava llamada “Dos Equis” que creo la caldera interna. Las emanaciones de magma se produjeron con abundancia por las fisuras que poseía el volcán en sus laderas, ocasionando que nuevamente el Ceboruco creara movimientos de lava andesítico. Durante este periodo de tiempo se enmarca la actividad histórica de este volcán donde se produjo material magmático en grandes cantidades hacia el norte, lo cual generó que existiera en la actualidad poca cantidad de vegetación arbórea en la zona.

Significado

EL Ceboruco es uno de los doce volcanes activos del territorio mexicano y el significado de su nombre aun no esta del todo resuelto. Algunos concluyen que la toponimia del lugar corresponde al significado de “El Gigante Negro”, otros señalan que proviene de la palabra Tzeboruko la cual se interpretaría como “El que bufa con ira”. Del mismo modo, otro autor menciona que el nombre de este volcán, puede traducirse bajo el término de “pedregal” o “Hacienda de Piedras”, ya que la raíz de la palabra es una mezcla entre la hispana y la árabe.

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Aunque parezca mentira, existe una descripción más, ya que si su origen es hispano, entonces el nombre de este volcán activo de México, el Ceboruco, el mismo deriva de la palabra “Tonán”, esto como una especie de tributo a la deidad “Tonantzin” cuyo nombre se interpreta como “la que da luz”. Ciertamente no hay una definición clara del significado del nombre y ninguna se asemeja a la anterior, dependerá de futuras investigaciones determinar cuál es el significado concreto de esta estructura volcánica.

Leyenda

En el volcán Ceboruco surgen diferentes historias, algunas de ellas referentes a simples cuentos, otras para explicar lo sucedido en un lugar determinado. Acá se les señalará dos leyendas correspondientes a este espacio, un volcán antiguo del cual aún no se sabe el significado concreto de su nombre. Las leyendas son relatos inciertos que rozan en la fantasía para explicarnos alguna situación o solo para entretenernos, lo cierto del caso es que estas no solo ocurren en un lugar específico, sino que en diferentes espacios, surgen diferentes historias, algunas más interesantes que otras pero con un encanto especial.

Las Cenizas del Ceboruco

Una de las leyendas que forma parte del volcán Ceboruco, tiene relación con la entidad de Jala, una región de México, la cual menciona que las cenizas que logro dispersar este viejo cono volcánico por medio de una de sus explosiones, le entregó propiedades mágicas a la superficie del terreno de Jala, dándolo una elevación de medio metro de altura sobre el nivel del mar a sus prodigiosos elotes, los cuales son los de mayor dimensión en todo el mundo. Algunos sugieren que esto fue lo que le dio origen al nombre de la entidad, la cual deriva del náhuatl Xali y Tla, que se traduce como “lugar en donde abunda la arena”.

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La paloma del Ceboruco

Otra de las leyendas del Ceboruco tiene que ver con una pequeña paloma que vivía aislada y sola en el volcán Ceboruco, sintiéndose desamparada, se le ocurrió a la misma una genial idea, la cual consistía en visitar muchos lugares, casualmente por el lugar, una parvada de esta especie surcaba el cielo del volcán y la paloma al elevar su mirada se percató de este grupo, sintió que era su oportunidad y salió volando rápido tras de ellas para incorporarse al equipo. De manera sorpresiva el líder de la parvada se le acerca y le consulta al ave ¿A dónde vas? Ella velozmente le responde, me gustaría volar con ustedes para conocer nuevas tierras.

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Seguidamente el líder de la parvada le señala que el grupo no tendría un viaje corto, que el mismo que estaban realizando era uno extenso y que si tenía la fuerza y resistencia necesaria para soportar el viaje que se les uniera ya que su destino final era Australia. Sin lugar a dudas, el viaje represento un desafío tortuoso para la paloma, siendo el momento más complicado cuando este grupo se topó con un huracán, todos lograron evadir al mismo, pero esta pequeña ave no corrió con la misma suerte y termino siendo desviada hasta un pastizal, al acercarse la noche la misma busca refugio en una arboleda para dormir.

Al despertar al siguiente día, buscaría la manera de volver a tomar la ruta que venía tomando con sus amigas, sin embargo pronto se daría cuenta que tal hazaña hacerla sola no sería posible, fue allí cuando decido que era momento de regresar a casa. En su trayecto logra divisar un nido abandonado en el cual decidió reposar para continuar su viaje. Otra ave que volaba hacia su misma dirección la observa y decide acercársele. Era un apuesto palomo el que había llegado y la paloma al verlo se había quedado petrificada y con el pico abierto.

En eso el palomo le pregunta ¿Qué hace tan sola una hermosa y sensual paloma? A lo que ella muy sonrojada le responde que se encuentra perdida y se sentía asustada, a lo que el palomo le responde que no debe preocuparse, que él le prestaba su nido para que descanse esta noche y pueda continuar al siguiente día, desde ese momento la paloma se enamoró del palomo y vivieron felices para siempre.

Turismo

EL volcán Ceboruco es actualmente uno de los mayores atractivos turísticos que presenta la comunidad del municipio Jala, en realidad, podemos catalogarlo como el punto de atracción turística más importante de dicho poblado, dado que los turistas que suelen visitar el lugar, lo hacen con la finalidad de acceder a las laderas y cráter del volcán.

Estos viajeros ascienden al Ceboruco desde Jala diariamente, muchos solo buscan contemplar el panorama en su cima, otros van a conocer la adrenalina de visitar una estructura volcánica activa, siendo una de las doce existentes en el territorio mexicano y otros van con fines exploratorios.

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Muchas de las personas que acuden al Ceboruco, suelen tener la intención de acampar en las faldas de dicho volcán, los turistas usualmente manejan la información de que esta antigua montaña significa “El Gato Negro”, que su ubicación se centra en el Eje Neovolcánico que es una extensión de la Sierra Madre y logra surcar al territorio mexicano de este a poniente, del mismo modo, le indican que el mismo ha entrado en actividad al menos unas cinco veces durante cientos de años, distando entre las dos últimas erupciones cerca de unos 500 años, datando la última para el año de 1870 y aun presenta actividad.

Se considera que la actividad que posee actualmente el Ceboruco, donde por su cráter abierto se desprenden vapores y gases, es el más claro indicativo que la siguiente erupción podría suceder en cualquier momento, pero no temen a la misma ya que piensan que puede realizarse de manera lenta y dócil como sus predecesoras. Muchos aprovechan la altura de este volcán de 2280 metros sobre el nivel del mar para presenciar los valles que se forman al pie de la montaña, los cuales están cubiertos en muchos casos de tierras areno arcillosas propias para el cultivo de muchos rubros.

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Una de las cosas que más se complican en el tema turístico es la escalada de este volcán, ya que el aparenta tener con respecto a su entorno cerca de unos mil metros de elevación, sin embargo cuando se accede a la cota mil quinientos, las dificultades inician, ya que el Ceboruco asume su forma característica cónica y su inclinación a partir de esa altura es bastante considerada, del mismo modo, la superficie del suelo se vuelve un poco inestable por la cantidad de gravilla que hay en su suelo, y el sendero hasta su cima, también acumula problemas porque el mismo se angosta en la medida que se asciende.

Al acercarnos a la cima podremos percatarnos de una gran cantidad de vegetación, principalmente compuesta por encinos y pinos. Una vez en el cráter  se puede presenciar una depresión de al menos unos 0.8 kilómetros que forma una pequeña mesa en su interior. Este cráter tiene una apertura en su costado occidental  por donde en su última erupción ocasiono un flujo de rocas y lava. De esto puede presenciarse la superficie del terreno, la cual en dicha vertiente no presenta tanta vegetación arbórea como en sus otras laderas.

Otra de las cosas que se pueden llegar a observar al visitar el cráter del Ceboruco, es que en su base, la superficie que se forma, alcanza los doscientos mil metros cuadrados en promedio, la cual esta bordeada por verticales muy elevadas hasta su cresta, siendo su única apertura la cara oeste de la misma. En el caso de la superficie del suelo, podemos mencionar que este posee un estrato de arena negra, lo suficientemente densa. Esta a su vez se considera suelta y movediza. En el sector norte, existe un pequeño desnivel en la cual el agua que escurre suele decantarse allí.

Este espacio donde se acumula el agua, representa un pequeño charco, donde en su entorno surgieron elevados robles de fresno que forma un oasis único y especial. En la zona sur del cráter, los turistas puede llegar a cerciorarse de un pequeño silbido constante, el cual señala que existe una fuga de vapor o gases procedentes del interior del Ceboruco, este gas es despedido a una alta temperatura que al ascender suele enfriarse y se condensa provocando una rocío sobre la capa vegetal del lugar. En su cima, el turista puede visualizar a los poblados de Jala y Ahuacatlán, así como percatarse de la extensión de la sierra donde se encuentra.

También se observa un río serpenteado que surca el valle, aportándole al mismo el verdor esplendoroso que posee, así como una gran cantidad de rocas volcánicas acumuladas y dispuestas de manera caprichosa, las cuales representan el flujo volcánico petrificado al igual que el de la ceniza de este volcán. En dicha zona aún se pueden ver algunas fumarolas entre el área boscosa de pinos y encinos, y podemos percatarnos de la ubicación del Cerro de Sangangüey, la Sierra de Pajaritos y la Piedra Blanca del Puerto de San Blas.

Si tienes suerte serás capaz de apreciar alguna de las especies animales que conviven en dicho lugar que bordea al Ceboruco, alguno de estos son el jabalí, el gato montés, la ardilla, el conejo, el tejón, la paloma y el jilguero, dentro de los más representativos, y en el caso de la vegetación, si deseas fotografiarla, puede toparte con grandes áreas floreadas, selvas medias, grandes bosques y un gran valle. Acá te puede llamar la atención el cultivo de algunas plantaciones como lo es la milpa y las mazorcas de maíz, las cuales ostentan el récord mundial de ser las más grandes en todo el mundo con una extensión cercana a los cincuenta centímetros.

Actualmente el volcán Ceboruco es considerado como un parque geológico, motivo por el cual sus mil quinientas hectáreas se encuentran bajo el cuidado del estado. Visitar esta zona te llenara de mucha aventura, ya que en las cercanías de este volcán activo, puedes desplazarte con vehículos hasta cierta altura, también se realiza senderismo, cabalgatas, montañismo, camping ya sea por un ful day o para investigaciones científicas, del mismo modo el alpinismo y la fotografía son dos actividades que puedes aprovechar por su altura los 365 días del año.

Flora y Fauna

La flora y la fauna son dos aspectos totalmente llamativos cuando se habla de disfrutar un espacio natural, convivir con la naturaleza y realizar ecoturismo. Lo más sencillo de apreciar en un espacio como el del volcán Ceboruco, es la vegetación y como se encuentra distribuida, considerando que en la zona abundan los bosques de pino y los de cedro o las áreas que combinan las dos especies. También podemos presenciar otro tipo de flora como lo son la maleza, la hierba y algunas flores. Si anexamos la vegetación que circunda los meandros del río pudiéramos mencionar incluso la existencia de selva de galería.

En el caso de la fauna del Ceboruco se le considera muy valiosa, al punto que se le ha tratado de preservar, asignando al espacio como un parque ecológico protegido, ya que muchos cazadores furtivos se aprovechaban para desarrollar la cacería y acabar con algunos venados.

Evidentemente esta no es la única especie, acá también podemos hallar el tigrillo, a pesar que sus números se encuentran en rojo, del mismo modo pueda que tenga la suerte de encontrarse con liebres, zorrillos, mapaches, tortugas, y muchos reptiles, entre los que debe prevenir la aparición de serpientes.

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